Los pasos de Microsoft eran demasiado grandes para llevarles el ritmo al tiempo de tratar de conservar en Delphi su tradicional compatibilidad hacia atrás, además de su compatibilidad en paralelo con la emblemática API Win32, conjunto de DLLs que en su momento Microsoft incluyó de forma bastante generosa en todas las versiones de Windows para facilitar a otros la creación de aplicaciones.
.NET es la “nueva API de Windows”, con un par de grandes diferencias. Más que una API, es un conjunto de varias tecnologías mucho más avanzadas y orientadas a objetos que la API Win32. La otra gran diferencia es escabrosa: Microsoft decidió crearla al mismo tiempo que decidió pelear por ser también un fabricante competitivo de lenguajes, con el surgimiento de las primeras versiones de sus C# y Visual Basic .NET. Imaginen a un arquitecto obeso que diseña la más moderna alberca pública del mundo, y el día de la inauguración es el primero en meterse a ella, ¡pero arrojándose de panza desde la plataforma de 10 metros! Salpicando a todo el mundo a su alrededor y regodeándose mientras nada, sin mirar dónde patalea.
Entre el afán de CodeGear de mantener compatibilidad hasta con el color de ojos de Gonzalo Guerrero (el conquistador español que fue convertido en guerrero y noble maya), y el afán de Microsoft de convertirse en un verdadero fabricante de lenguajes, el espíritu prudente de Delphi no tenía mucho espacio para respirar. Así que, aunque algo tarde, en California decidieron tomar medidas extremas y por primera vez aceptaron que no podrían ser los mejores, encargando a la pequeña empresa RemObjects una versión especial de su ya famoso entorno Object Pascal, Oxygen, la cual fue bautizada como Delphi Prism.
Al gordo ya se le pasó la euforia y empieza a tener problemas serios con otras de sus tecnologías (Windows, Office, Entity Framework, LINQ...). Sin embargo, la alberca .NET ha quedado bastante bien como para dar servicio a miles de bañistas (cabe mencionar que un ingeniero ex-Borland estuvo detrás de los trabajos y es el verdadero arquitecto de muchas de sus características).
Así las cosas, con una plataforma .NET estable y rica y este nuevo Delphi Prism nada titubeante en comparación con los Delphi .NET anteriores, lo único que hacía falta era un buen libro para aprender a conocer esta nueva herramienta. ¡Ah! pero tenía que ser un libro que sirviera a todos aquellos que no habíamos querido tocar las aguas de .NET ni con los dedos del pie por falta de certidumbre en la época del CodeGear solitario, y quizá también por miedo a lo desconocido y el romanticismo cultural que guardamos entorno a la popular API Win32. Un libro que además de explicarnos paso a paso el uso de Delphi Prism, también nos explicara qué rayos es .NET y con qué cubiertos se come.
Este es un libro escrito en español por un desarrollador mexicano con gran experiencia en Delphi. No tuvo que exiliarse o hacer muchos viajes al extranjero para darse a conocer. Marco Antonio Santin ha escrito su ópera prima desde el lugar donde ha vivido gran parte de su vida, la pequeña ciudad de Zitácuaro, Michoacán. Es de los que ven a México como lo que es, un país hermoso lleno de oportunidades de éxito. Éxitos como este:

http://markdelphi.intelsoftassociates.com/
Muchas felicidades, Marco.
Al González. :)